Análisis sobre depreciación en exceso de bienes enajenados por terceros

IMPUESTO A LA RENTA
Análisis sobre depreciación en exceso de bienes enajenados por terceros
En la Resolución N° 11509-1-2016 se observa un caso en el que la Administración Tributaria había reparado la depreciación del ejercicio 2003 correspondiente al remolcador, por no haberse acreditado que dicho bien generó rentas gravadas al contribuyente en el mencionado ejercicio. Al respecto, el contribuyente confirmó que si bien el vehículo en mención estaba registrado en su contabilidad, en el año 2003 ya no contaba con ficha unidad, toda vez que fue adjudicada y posteriormente vendida por un tercero.
El Tribunal Fiscal (TF) señaló que el remolcador no fue utilizado en la generación de rentas gravadas al no contar el contribuyente con aquel, por lo que no procedía la deducción de la depreciación.

Cabe señalar que en su apelación el contribuyente indicó que era aplicable lo dispuesto por el artículo 43° de la Ley del Impuesto a la Renta (LIR), que señala que los bienes depreciables, excepto inmuebles, que queden obsoletos o fuera de uso, podrán, a opción del contribuyente, depreciarse anualmente hasta extinguir su costo o darse de baja, por el valor aún no depreciado a la fecha del desuso, debidamente comprobado.
En efecto, sobre el reparo a la depreciación, el contribuyente mencionó que si bien dicho vehículo no le generó rentas debido a la enajenación que sufrió por parte de un tercero, a quien le sigue un proceso judicial que se encuentra en trámite, tal circunstancia no es impedimento para continuar con la depreciación, debiendo tenerse en cuenta la aplicación del artículo 43° de la LIR, que permite la depreciación de los bienes en caso queden obsoletos o fuera de uso.
Al respecto, el TF señaló que la citada disposición “resulta aplicable a los bienes depreciables que se encuentren dentro de la esfera patrimonial de los contribuyentes y que, en ejercicio de su poder de disposición sobre estos bienes, pueden optar por cualquiera de las alternativas previstas por la norma en el caso de desuso u obsolescencia”, de modo que esta norma no es aplicable al contribuyente, toda vez que en el ejercicio fiscalizado no ostentaba el poder de disposición sobre el vehículo cuya depreciación ha sido materia de reparo.