LA REGULACIÓN DE LA AUDITORÍA FINANCIERA

En los últimos meses el mercado de auditoría viene siendo materia de intensos debates en Europa especialmente con motivo del contexto de la crisis internacional.

Algunos especialistas como Fernando Restoy, vicepresidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores de España, han sostenido que hay dos importantes singularidades que justifican su regulación:

- La existencia de un número reducido de firmas que mantiene una gran parte de la actividad, sobre todo en el segmento de empresas cotizadas en los mercados organizados.

- El sistema de contratación y remuneración de los servicios, que descansa sobre la empresa auditada y no sobre los usuarios finales.

Inclusive la Comisión Europea ha trabajado varias propuestas de reglamento comunitario sobre el particular.

El fomento de concurrencia tiene propuestas de mayor consenso, como eliminar reglas de contratación por el tamaño de la auditora o sobre la propiedad de las firmas, es decir la libre competencia frente a la concentración.

Otras en cambio son muy discutidas, por ejemplo una de ellas es obligar a determinadas compañías a contratar dos firmas –y una que no sea de las “cuatro grandes”- para realizar una auditoría conjunta; sin embargo, esto tendría que estar acompañado de una cláusula de responsabilidad por el servicio prestado.

En cuanto al conflicto de interés y la independencia del auditor, una de las propuestas puntuales es regular la participación de los clientes en la facturación de cada firma. También suena con fuerza restringir la prestación de servicios de no auditoría, como valoración, consultoría legal, asesoría o consultoría tributaria, etc. En el debate abierto inclusive se planteó la posibilidad de prohibir que las firmas presten cualquier servicio complementario (financiero o legal) a sus clientes de auditoría.

Al respecto, en el Perú podrían discutirse estas u otras propuestas teniendo en cuenta nuestra realidad, pero siempre garantizando el mejoramiento de la calidad de los servicios de auditoría y el establecimiento de costos razonables por el mismo en un mercado transparente.