Libertad Sindical no es Absoluta

Licencia sindical puede regularse en el Reglamento Interno de Trabajo

En el desarrollo de las relaciones laborales (individuales y colectivas) convergen las posiciones y derechos de las partes. Es por dicho motivo que los derechos no pueden calificarse como absolutos y, en ocasiones, deberán ponderarse para su eficiente aplicación y/o ejercicio.

Coincidentemente con lo antes descrito, la Corte Suprema ha establecido una línea jurisprudencial recaída en la sentencia en casación N° 997-2017-Huara, de la cual es posible desprender la viabilidad de que el empleador establezca reglas sobre el otorgamiento de la licencia sindical en su Reglamento Interno de Trabajo, con la finalidad de que el ejercicio de dicho derecho por parte de los dirigentes autorizados no contravenga el normal funcionamientos de las actividades empresariales.

El pronunciamiento en casación se dictó bajo el marco del cuestionamiento de una organización sindical al Reglamento Interno de Trabajo de su entidad empleadora, en tanto sostenía que el artículo 35 de dicho texto normativo vulneraba su derecho a la libertad sindical al limitar el uso de la licencia sindical.

Al respecto, el Colegiado Supremo considera que en el caso descrito no existió violación de la libertad sindical dado que el empleador por disposición reglamentaria solo exige que la solicitud de licencia o permiso sindical se gestione con 48 horas de anticipación e indicando el tiempo a utilizar, toda vez que ello permitiría cubrir la ausencia del trabajador dirigente sindical. Además, precisa que si el dirigente sindical se toma un mayor tiempo de licencia o permiso, ello se entenderá autorizado, siendo que en ningún caso dicho beneficio durante el año exceda los 30 días que prevé la legislación.

Los fundamentos dictados en la sentencia en casación se transcriben a continuación:

Noveno: De la licencia o permiso sindical. La Recomendación Nº 143 de la Organización Internacional del Trabajo, en adelante OIT, considera el permiso sindical como una de las facilidades que deben otorgarse a los representantes de los trabajadores para desempeñar eficazmente sus tareas de representación, sin pérdida de salario ni de prestaciones u otras ventajas sociales. Por su parte el autor ARÉVALO VELA define la licencia o permiso sindical, en los términos siguientes: “(...) es el tiempo libre remunerado que se concede a los dirigentes sindicales para ausentarse de su puesto de labores dentro de la jornada de trabajo a efectos de desempeñar actos de representación propios del cargo dirigencial que ostentan dentro del sindicato. (...)”. Décimo: De la solución al caso en concreto. La parte demandante en su petitorio de demanda impugnó, entre otros el artículo 35º del Reglamento Interno de Trabajo, que corre en fojas diez a cuarenta y cuatro, en el que se estableció “Las licencias sindicales amparadas en la ley y/o convenio colectivo serán de preferencia por el tiempo en horas o días que se estime la diligencia o trámite a realizar por el dirigente sindical, debiendo gestionar su autorización cuarenta y ocho (48) horas antes del hecho y estimando en la papeleta el tiempo a utilizar, el tiempo tomando en la licencia en exceso [del establecido por ley o convenio] será descontado de sus remuneraciones”. En mérito a ello, la citada parte viene cuestionando la interpretación que la Sala Superior ha adoptado respecto al artículo 32º del Decreto Supremo Nº 010-2003-TR, Texto Único Ordenado de la Ley de Relaciones Colectivas de Trabajo, en el que señaló en el fundamento noveno “(...) La parte demandante señala que dicha disposición viola el derecho fundamental a la libertad sindical prevista en el artículo 28 de la Constitución, complementado por el Texto Único Ordenado de la Ley de Relaciones Colectivas de Trabajo aprobado por Decreto Supremo Nº 010-2003-TR, pues la licencia sindical se concede a los dirigentes de un sindicato por un plazo de treinta días al año, por lo que el empleador debe conceder licencia sindical a la sola solicitud y notificación del sindicato y su deber es la verificación del plazo anual que otorga la ley, pues pertenece al ámbito de la libertad y autonomía sindical, la determinación de los actos de concurrencia obligatoria. Sobre el tema, consideramos que no hay violación a la libertad sindical, pues la disposición reglamentaria únicamente exige que al solicitarse la licencia o permiso sindical se deberá gestionar con cuarenta y ocho horas de anticipación y estimando el tiempo a utilizar, lo que resulta válido, toda vez que se requiere coberturar la ausencia del trabajador dirigente sindical, y si por las razones propias del cargo sindical se toma un mayor tiempo de licencia o permiso, ello se entenderá autorizado, siendo que en ningún caso las licencias o permisos durante el año deben exceder los treinta días que la ley prevé. Resulta aplicable al presente caso, lo expuesto con respecto al artículo 29, cuando se trate de una urgencia de carácter sindical. Por lo tanto, debe revocarse la sentencia apelada en dicho extremo y desestimarse la demanda”. Décimo Primero: En ese sentido, en el presente caso debe determinarse si la demandada ha vulnerado el derecho al otorgamiento de la licencia sindical en su artículo 35º del Reglamento Interno de Trabajo al establecer ciertos requisitos para el otorgamiento de dicho derecho; en tal razón, de la lectura de lo resuelto por el Colegiado Superior, se advierte que la posición adoptada por dicha instancia es válida en tanto que el citado artículo del reglamento interno de trabajo de la demandada solo establece como requisitos para el otorgamiento de la licencia sindical, que: i) al solicitarse la misma, ésta sea presentada en un plazo de cuarenta y ocho horas (48) de anticipación y, ii) que se indique un plazo estimable a utilizar; ello con la finalidad que la empresa demandada pueda establecer un reemplazo para el dirigente que se encuentra solicitando dicho permiso sindical y, en el supuesto en que dicho trabajador se tome un plazo mayor a lo solicitado, pues éste se entenderá como autorizado, no pudiendo dicho plazo extenderse a lo establecido en el artículo 32º del Decreto Supremo Nº 010-2003-TR, Texto Único Ordenado de la Ley de Relaciones Colectivas de Trabajo, esto es, de treinta (30) días naturales por año calendario.”